Some issues with odours with a company dedicated to transform agricultural byproducts.

  Este estudio comenzó el 13 de Octubre de 2005 y está previsto que termine en abril del 2007. Se trata de una de las primeras experiencias con narices electrónicas en España y ha sido iniciada por la propia empresa J. Canet en colaboración con la universidad Jaume I y la “Generalitat” de Cataluña.

  Tras numerosas quejas de los vecinos, la empresa decidió iniciar este estudio para determinar, entre otras cosas, si su actividad no es el único foco que puede provocar molestias por malos olores.

  Las narices están distribuidas en distintas localizaciones alrededor de la actividad y el sistema se completa con una estación meteorológica. El objetivo final es colocar narices fijas para disponer de un mapa continuo de contaminación.

    En Ipswich (Queensland, Australia), los residentes llevan algún tiempo denunciando olores persistentes procedentes de las instalaciones industriales y de residuos cercanas de Swanbank y New Chum. Este olor ha causado malestar y preocupación entre la comunidad, y algunos atribuyen a la contaminación problemas de salud como problemas respiratorios y náuseas. La situación llevó a los dirigentes locales y a las autoridades gubernamentales a tomar cartas en el asunto después de que muchos residentes plantearan sus quejas.

   Para responder a estas preocupaciones, el gobierno inició una investigación de salud pública sobre el impacto de este olor en la salud de la comunidad. El objetivo de la investigación era recoger pruebas y testimonios de residentes, expertos y operadores de la industria. El objetivo era evaluar el alcance de los daños, identificar las causas y recomendar medidas. El informe final de la Investigación sobre Salud Pública de Swanbank se ha publicado finalmente este miércoles, 19 de noviembre, y puede consultarse en este enlace.

There is no translation available.

   La planta CATOR en Alcover (Tarragona) implementó NasApp, una herramienta de ciencia ciudadana para registrar y validar episodios de olor mediante panelistas locales y fórmulas objetivas de medición.

   Gracias a mejoras técnicas y la participación ciudadana, los incidentes de olor se redujeron más del 80% desde 1998. Esta experiencia ha servido de referencia nacional e internacional y ha contribuido a la creación de la norma UNE-PNE-77270 (2023), demostrando la eficacia de la colaboración entre industria, administración y ciudadanía contra la contaminación por olores.

I. de Lucas1, T. Valls2, E. Ribases2 & R. Figueras3

1 Eurecat – NasApp. Isabel.delucas@nasapp.org
2 CATOR, Catalana de Tractament d’Olis Residuals.
3 Alcaldía de Alcover, Tarragona (España).

Más artículos…

Todo el contenido en esta web está sujeto a la Licencia de Acceso Abierto.