Cartagena de Indias, tras mejorar el tratamiento de sus aguas residuales, tuvo que hacer frente a consecuencias imprevistas como el aumento de la producción de gases y los olores ofensivos.
Para solucionarlo, la ciudad puso en marcha una estrategia de mejora continua, que incluía un sistema de control de las concentraciones de olores y H₂S, lo que permitió mejorar la prevención, el control y la reducción de los olores que afectaban a la comunidad..
J. Zapata*, J.Cortes y V. Florián

