Los Sistemas Instrumentales de Vigilancia de Olores (IOMS o SIVO) representan la única herramienta disponible para la vigilancia ambiental capaz de realizar una caracterización en tiempo real del aire ambiente. Se han utilizado habitualmente para evaluar el impacto de los olores en los receptores gracias a su capacidad para detectar los olores e identificar su procedencia. Una aplicación emergente de los IOMS o SIVOs se refiere a la monitorización en tiempo real de las emisiones en la línea de plantas. Para ello, los IOMS o SIVOs deben proporcionar una medición rápida y precisa de la concentración de olores.
El enfoque más común, aplicado actualmente para los modelos de cuantificación de olores, implica algoritmos de regresión simplificados, descuidando la clasificación de los olores detectados antes de la cuantificación. Esto da lugar a estimaciones poco precisas de la concentración de olor, ya que las respuestas del IOMS a las muestras que tienen la misma concentración de olor, pero que son representativas de diferentes fuentes, pueden diferir significativamente.
En mayo de 2015 se decidió, por votación positiva en el Comité Técnico 264 "Calidad del Aire" del Comité Europeo de Normalización (CEN), establecer un elemento de trabajo preliminar "Calidad del aire - Monitoreo instrumental continuo de odorantes en el aire para evaluar los riesgos de olor (molestia) y seguridad" que se encomendó al grupo de trabajo WG41 "Sensores electrónicos para el monitoreo de odorantes" por un período de 6 años a partir de 2015-05-12. Se le asignó la secretaría al miembro holandés del CEN, NEN, y el autor de este artículo fue designado como coordinador.