En Chile, a pesar de la norma de emisión de olores para planteles porcinos creada en 2022, los reclamos comunitarios por malos olores persisten.
El artículo propone que las empresas complementen el cumplimiento legal con estrategias adicionales, como el análisis de causa raíz de quejas detalladas y la identificación de fuentes emisoras, apoyándose en datos meteorológicos y de emisiones para dar respuestas rápidas y efectivas a la comunidad.
A. Rivera
Universidad de Concepción. Región de Valparaíso, Quillota, Chile.
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