Las estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) son fundamentales para la conservación de los ecosistemas acuáticos, pero cuando están situadas en las proximidades de zonas residenciales pueden producir molestias por olores. Uno de los contaminantes olorosos más comunes que se emiten en las EDAR es el sulfuro de hidrógeno (H2S) y se libera a la atmósfera (en las caídas de aguas residuales, arquetas), produciendo un fuerte olor desagradable. En este trabajo, la olfatometría de campo y la medición de H2S permitieron identificar la principal fuente de olor, situada en la entrada de la EDAR.
La concentración máxima de H2S en este punto de emisión medida fue de 15 ppm y la concentración de olor fue de D/T 60, lo suficientemente alta como para producir molestias por olor a pesar de producirse en atmósfera abierta. Mediante un análisis exhaustivo de los datos de las variables esenciales implicadas, como son la velocidad y dirección del viento y las concentraciones de H2S en su papel de contaminante central, se ha podido demostrar, mediante el contraste de patrones anuales, mensuales y diarios, que la probabilidad de afectación para estas zonas residenciales es máxima en verano a partir de las 19:00 horas.

