La contaminación atmosférica relacionada con la emisión de compuestos causantes de malos olores ha sido durante años motivo de preocupación social. La proximidad a las áreas urbanas de instalaciones emisoras de malos olores como las estaciones de aguas residuales, agrava aún más el problema. Aunque la emisión de olores en estas instalaciones se compone por una mezcla compleja de diferentes compuestos, diversos autores han reconocido el fuerte impacto que tiene la emisión de compuestos volátiles azufrados (CVA) en la línea de tratamiento de lodos.
Actualmente, existe una gran variedad de opciones disponibles para el tratamiento efectivo de olores. Sin embargo existe la necesidad de evaluar en profundidad la eficiencia de estas tecnologías aplicada a una misma línea de proceso. Dadas las necesidades, el presente estudia se focaliza en la evaluación de diferentes técnicas físico-químicas (lavado químico, adsorción, procesos de oxidación avanzada) con el objetivo de minimizar y/o eliminar CVA procedentes del tratamiento de lodos en una estación depuradora de aguas residuales.
Esther Vega a y María Martin b
a Laboratorio de Tecnologías Limpias. Universidad de la Santísima Concepción. Alonso de Ribera 2850, Concepción (Chile).
b Laboratori d’Enginyeria Química i Ambiental (LEQUIA). Campus Montilivi. 17003 Girona (España).
La empresa QualityFry ha desarrollado la primera freidora patentada en el mundo que es capaz de hacer frente a la emisión de olores generada en el proceso de freír. De esta manera, no es necesaria la instalación de chimeneas o sistemas de ventilación para estos procesos. La fritura a altas temperaturas es una fuente de emisión de olores, ya que los odorantes se transportan fácilmente a la atmósfera a temperaturas de 175-190 ºC. Si los gases emitidos durante la fritura no son recogidos y tratados adecuadamente, pueden ser una fuente de molestias por olores en las comunidades cercanas.
Las emisiones de compuestos orgánicos volátiles (COVs) en determinados sectores industriales se encuentran reguladas por normativas cada vez más restrictivas, siendo necesaria la implantación de tratamientos que permitan controlarlas. En los últimos años hemos trabajado en el escalado del proceso de filtro biopercolador (VOCUSTM) para su aplicación industrial, existiendo en la actualidad diversas empresas en Europa que ya utilizan esta tecnología para el control de sus emisiones.