El objetivo del estudio fue validar la molestia por olores en residentes del distrito de Miraflores causada por las emisiones odoríferas de alimentos.
Para tal efecto, se diseñó una encuesta con el objetivo de obtener respuestas de estos afectados en dicha comunidad. Se consideró los parámetros de frecuencia, intensidad, duración, ofensividad y grado de aceptabilidad como la línea base de este estudio.
C. S. Nolazco Tapia
Municipalidad de Miraflores, Perú
Conflictos de interés: El autor declara que no existe conflicto de intereses.
Editor académico: Carlos N Díaz.
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Cita: C. S. Nolazco Tapia, 2015, La utilización del protocolo FIDO como herramienta metodológica para determinar la molestia por olores de alimentos en el distrito de Miraflores, III Conferencia Internacional sobres gestión de Olores en el Medio Ambiente, Bilbao, España, www.olores.org
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ISBN: 978-84-608-2262-2.
Palabras clave: molestia por olores, comunidad, sondeo, aceptabilidad, intensidad de olor.
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Resumen
El objetivo del estudio fue validar la molestia por olores en residentes del distrito de Miraflores causada por las emisiones odoríferas de alimentos. Para tal efecto, se diseñó una encuesta con el objetivo de obtener respuestas de estos afectados en dicha comunidad. Se consideró los parámetros de frecuencia, intensidad, duración y la ofensividad ofensa como la línea base de nuestro estudio. Asimismo, se añadió el parámetro denominado grado de aceptabilidad para relacionarlo con la intensidad expresada y evaluarlo posteriormente. Aplicando correlaciones entre las intensidades teóricas con las expresadas, se observó una significativa relación entre los afectados. Lo anterior se apoya con el grafico obtenido el grado de aceptabilidad. Finalmente, las quejas por olores de alimentos fueron validadas cualitativamente bajo el criterio del esquema FIDO. Sin embargo, la percepción de los afectados no posee una orientación clara para definirlo de una manera objetiva.
1. Introducción
Los olores generados por diversas actividades económicas están representando un problema medioambiental en estos últimos años en Latinoamérica cuya importancia y enfoque evolucionan rápidamente. Según la EPA, el olor es clasificado como uno de los contaminantes del aire [1]. A pesar de esta categorización, hasta la fecha se desconoce el criterio utilizado para denominarlo de esta manera[2]. Asimismo, la mayoría de las sustancias olorosas emitidas en cualquier proceso no posee ningún efecto perjudicial para la salud a corto plazo, sin embargo, su continua percepción podría constituir un serio problema que necesita ser evaluado para responder a las quejas de la sociedad.
Las soluciones técnicas y legales que se aplicarían para solucionar este tipo de impacto atmosférico aún están pendientes por definirse. Los países europeos aún no han desarrollado un marco normativo completo ni específico a fin de controlar la contaminación por las emisiones olorosas. No obstante, actualmente algunos de ellos cuentan con normas técnicas para la medición de olores, tal es el caso de España con la UNE-EN: 13.725:2003 “ Calidad del aire. Determinación de la concentración de olor por olfatometría dinámica”, cuyo contenido menciona sobre la toma de muestras, cuantificación de la concentración de olor y cálculo de la emisión de olor de los foco.
Por su lado, Perú no posee ninguna herramienta jurídica que, al menos de forma general, regule o limite las emisiones de olor por una actividad o industria. Dicho vacío legal esta fundamentalmente justificado por la inexistencia de una metodología de referencia que permita “validar” la molestia por olores.
Como consecuencia de estas debilidades, la labor fiscalizadora de una entidad estatal se ve limitada frente a los conflictos originados entre la actividad generadora y la población, convirtiéndose en un desafío para los gestores municipales.
La Municipalidad de Miraflores no es ajena a estos inconvenientes. Anualmente recibe una cierta cantidad de quejas provenientes de emisiones olorosas que afectan a vecinos residentes en el distrito. Muchos de estas molestias son relacionadas con la percepción de olores de alimentos en proceso de preparación durante el día en horarios similares.
Los objetivos de esta investigación fueron evaluar y validar, de manera preliminar, la molestia por olores provenientes de la actividad alimentaria local en el distrito de Miraflores.
2. Materiales y métodos
2.1. Selección de la muestra
Durante el periodo de evaluación, se registraron treinta y cuatro quejas por emisiones olorosas provenientes de la actividad alimentaria local, de las cuales se seleccionó veintidós y dos para el análisis respectivo (Ver tabla N° 01). Este sesgo respondió al tipo de quejas registradas en la localidad ya que ocho de estas solo ocurrieron de forma esporádica y no constituyeron una continua afectación.
Tabla N° 01
Fuente: Elaboración propia.
2.2. Diseño de la encuesta:
El Protocolo FIDO es una metodología cualitativa que permite evaluar las cuatro características primarias (frecuencia, intensidad, duración y ofensividad) del concepto molestia en cada episodio de olor. En ese sentido, la encuesta fue diseñada bajo estos parámetros y, debido a la naturaleza de la investigación, no se consideraron otras herramientas de recolección de datos señaladas en normativas internacionales.
2.3. Elaboración de las preguntas:
Las preguntas de la encuesta fueron elaboradas con el objetivo de que los afectados puedan especificar la frecuencia, intensidad, duración y el grado de ofensa de cada suceso de molestia, siguiendo la clasificación original del protocolo FIDO. Asimismo, añadimos dos parámetros adicionales: la característica del olor y el grado de aceptabilidad. El primero de ellos permitirá obtener las percepciones frente a dichos episodios olorosos pese a que la clasificación establecida por el protocolo define al olor de preparación de comida como una emisión no desagradable (Ver tabla N° 02). Por su lado, el parámetro de aceptabilidad proporcionará resultados que serán relacionados con los conseguidos del parámetro intensidad expresada por los residentes.
Tabla N° 02
2.4. Metodología:
2.4.1. Evaluación del parámetro intensidad:
Se relacionará la intensidad expresada con la teórica para hallar el porcentaje de incertidumbre de esta investigación. Es necesario precisar que el primer parámetro señala la valoración de la intensidad por parte del encuestado.
2.4.2. Relación entre la intensidad teórica con la expresada:
En esta sección también se realizará una comparación entre la intensidad expresada con la teórica. El primer parámetro se obtendrá de las encuestas aplicadas a los residentes y el segundo, de lo señalado en la tabla FIDO (Ver tabla N° 03).
Tabla N° 03: olor caracterizado como "No molesto".
Fuente: Elaboración propia.
2.4.3. Relación entre el grado de aceptabilidad y la intensidad expresada:
Se relacionará estos dos parámetros a fin de conocer su vínculo en términos de percepción y validar la molestia.
Con fines comparativos, asignamos valores numéricos a la clasificación de la intensidad teórica resultante: moderada (12), fuerte (4) y muy fuerte (1). De la misma forma, las intensidades expresadas fueron valoradas de la siguiente manera: muy suave (1): suave (2), moderada (3), fuerte (4) y muy fuerte (5). Finalmente, el grado de aceptabilidad fue valorado de la siguiente manera: lo tolero (1), olor indiferente (0), ligeramente incomodo (-1), no lo soporto (-2) y muy insoportable (-3).
Es importante mencionar que ningún encuestado fue calibrado bajo algún método sensorial dado que el estudio buscaba conocer una referencia básica y preliminarmente técnica dentro del área de estudio. Asimismo, los factores atmosféricos, de dispersión y caudal de emisión también no fueron considerados en esta evaluación debido al objetivo del mismo.
3. Resultados
Tres de las treinta y dos encuestas realizadas a los afectados no fueron validadas como olores molestos dentro del procedimiento metodológico establecido en el esquema FIDO. Las veintinueve restantes fueron utilizadas para continuar con el proceso de la investigación.
3.1. Evaluación del parámetro intensidad:
La Figura 1 muestra la comparación entre la cantidad de personas que han expresado la intensidad percibida con la teórica obtenida bajo el criterio del esquema FIDO. Como se observa, existen diferencias en la percepción de cada uno de ellos. Promediando la diferencia de los tres últimos, obtenemos que nuestra investigación posee una incertidumbre del 31.31 %.
Figura 1
3.2. Relación entre la intensidad teórica con la expresada:
La Figura 2 muestra la correlación entre la intensidad teórica, validada a través del protocolo FIDO, con la expresada. La curva representa el conjunto de datos no corregidos incluyendo valores atípicos. La consideración de estos valores originó un R2 de 0.1742. Por ello, siete de estos fueron removidos a fin de ganar una mayor consistencia de datos. Dichos datos atípicos fueron los dos de (5,1), dos de (4,12) y tres de (5,4). Esta acción se sustenta con el error obtenido de 31.33% en el gráfico Nº 1. Finalmente, el valor R2 sin esa data es 0.5159, el cual es una mejoría significativa.
Figura 2
3.3. Relación entre el grado de aceptabilidad y la intensidad expresada
La Figura 3 muestra la correlación entre el grado de aceptabilidad y la intensidad expresada. De la misma forma, se removieron valores debido a su lejanía con la curva, los cuales fueron tres de (-3,4) y uno de (-2,3). Finalmente, el valor R2 sin esa última data es 0.5902 el cual es una mejoría significativa.
Figura 3
4. Discusión
A pesar que los datos utilizados fueron validados como olores molestos bajo el criterio del esquema FIDO, la significativa relación entre las intensidades expresadas y teóricas revelan que los afectados no logran discernir a qué tipo de impacto está expuesto. Muchos de ellos alteran su definición de percepción con la finalidad de obtener un objetivo particular. Es necesario recordar que, según esta metodología, los olores a alimentos son clasificados como emisiones no molestas pero, a causa de una exposición continua, pueden llegar a considerarse como un impacto que altera la tranquilidad de la comunidad.
5. Conclusiones
Las quejas por olores a alimentos incluidas en este estudio fueron validadas cualitativamente bajo el criterio del esquema FIDO. Sin embargo, la percepción de los afectados no posee una orientación clara para definir dichas afectaciones como situaciones de molestias. Los resultados obtenidos sugieren que se apliquen técnicas de calibración previa con el propósito de conseguir una correlación más exacta y considerar un tiempo de evaluación amplio a fin de obtener valores significativos.
6. Referencias
· B.A. Sheridan, E.T. Hayes, T.P. Curran, V.A. Dodd. 2003. A dispersion modeling approach to determine the odor impact of intensive pig production units in Ireland. Biosource Technology. p. 91: 145-152.
· F. Recasens, M. Garcia y G. Alabart. 2013. Los Olores urbanos: Un nuevo reto.
· Feddes and Clark, 2004. Odors and air quality. In:Manure Research Findings and Technologies: From Sciencia to Social Issues, ed.M.Amrani, 189-224, Edmonton, AB: Alberta Agriculture, Fod and Rural development.
[2] K. Wark y C. Warmer. “Air Pollution, its origin and control” Harper& Row Publishers (2005) Pág:585.