Las Autorizaciones Ambientales Integradas de las actividades con denuncias por olores deben contemplar la regulación y la reducción de las emisiones de olor, pero, ¿Como establecer el Valor Límite de Emisión?

Ahora que quedan unos meses (hasta el 30 de octubre del 2007) para que las administraciones de las Comunidades Autónomas (CCAA) tengan completadas y publicadas las Autorizaciones Ambientales Integradas (AAIs) de las actividades existentes.

Todo este trabajo frenético, no debe impedir en ningún momento la rigurosidad en el tratamiento de estos expedientes. Se deben contemplar todos los aspectos relevantes medioambientalmente y se debe prestar atención preferente a las emisiones tanto atmosféricas como hídricas susceptibles de generar problemas en el medio receptor.

Medida de emisión de SH2 en vertedero en Sevilla.

En el caso de emisiones atmosféricas, muchas CCAA han hecho los deberes y disponen de guías para establecer los Valores Límites de Emisión (VLE) para la mayoría de actividades y para los diferentes tipo de emisiones (calderas, hornos, cabinas de pintura, etc…). Hay varios métodos para determinar estos VLEs a partir de diferentes datos, pero en general todos estos métodos parten de un balance entre las emisiones reales de la actividad y las emisiones reguladas en la legislación vigente (D833/1975, RAMINP, RD 1073/2002, etc.).

El problema que nos encontramos con los olores es que no existe legislación sobre olores en España, por lo que resulta muy difícil el cálculo de estas VLEs. Es por ello, que muchas actividades con problemas por olores (Extracción de harinas y grasas animales, fábricas de piensos, EDARs, Azucareras, granjas, etc) y sujetas a AAIs se escapan del control de las emisiones (o inmisiones) de los olores.

Excepto en Finlandia y algún otro país de Asia, no se regula la emisión de olores en los focos. Las transformaciones fisicoquímicas, las características orográficas o el régimen meteorológico pueden determinar que una gran concentración de olor en un foco, no redunde en una afección a la población cercana a la actividad.

Es por ello que resulta más útil establecer un Valor Límite en Inmisión (VLI) para el caso de algunos contaminantes tales como partículas, amoniaco, H2S, VOCs y por supuesto, para los olores. El problema de establecer un VLI es el mismo de antes: No existe legislación sobre olores en España.

A este inconveniente, hay que sumar el de la inexperiencia en el campo de la contaminación por olores de los técnicos que evalúan los proyectos presentados y redactan las propuestas de AAIs.

Se debe regular la inmisión de olores en una AAI,sobre todo en actividades sujetas a la Ley 16/2002 con un amplio historial de denuncias por olores. Ya hay varias CCAAs (1,2) que han establecido unos límites en inmisión que suelen oscilar entre 5 y 3 unidades de olor europeas (uoE) al percentil 98. Es decir, la inmisión de olores en la población no debe sobrepasar el límite de 3-5 uoE mas de 175 horas al año.

Para todos aquellos que necesitan una guía para establecer un VLI de olores para una determinada actividad potencialmente emisora de olores, les puede resultar interesante la Guía Horizontal de Olores (Horizontal Guidance for Odour) para AAIs publicada en el Reino Unido. Esta guía, de recomendada lectura, se estructura en dos partes: Parte 1:Regulación y permisos y Parte 2: Evaluación y Control. Desde esta página se recomienda encarecidamente que se lea las dos guías, que están desafortunadamente en inglés.

Para el caso de la determinación de la VLI, esta guía horizontal establece un criterio que parece bastante razonable y que puede servir como guía a la hora de regular las inmisiones de olor.

 

Grado de “desagrado” de los olores

Olores más desagradables…

 

 

  • Actividades que impliquen procesos de residuos putrescibles relacionados con restos de animales o peces.
  • Ladrilleras
  • Mantequerías
  • Procesado de grasas animales.
  • EDARs
  • Extractoras de aceite
  • Fábricas de piensos

 

ALTA

Criterio indicativo

 

1,5 uoE/m3

Percentil 98

 

  • Cría de ganado intensivo
  • Fritura de grasas (procesado de comida)
  • Azucareras.

Estos son olores que no entran obviamente en la categoría de ALTA o BAJA.

 

MEDIA

 

Criterio indicativo

 

3,0 uoE/m3

Percentil 98

 

  • Manufactura de chocolate
  • Cervecerías
  • Confecciones
  • Fragancias y aromas
  • Tostado de café
  • Panaderías

Olores menos desagradables

 

BAJA

 

Criterio indicativo

 

6,0 uoE/m3

Percentil 98

Estas categorías son solo indicativas. La tabla A1.1 de la Guía Horizontal de Olores enumera una lista mayor de olores industriales.

 

Este criterio puede ayudar a todos los técnicos que cada día pelean con AAIs de actividades con denuncias por olores.

Otro criterio igualmente válido, es adoptar un rendimiento de reducción de olores a partir de los valores obtenidos en un estudio olfatométrico de los focos susceptibles de emitir olores. Existen hoy en día dispositivos que han testeado la tasa de reducción de olores y que están en condiciones de garantizar un rendimiento de reducción de olores. Por norma general estos equipos, aunque difíciles de encontrar existen y han llevado a cabo pruebas de rendimiento de emisión de olor. Por ejemplo, este dispositivo ha sido testeado por la  DLG (Deutsche Landwirtschafts- Gesellschaft) alemana.

Otros dispositivos se encuentran recogidos en las guías IPPC sectoriales correspondientes, dentro del apartado de Mejores Técnicas Disponibles.

(1) RESOLUCIÓN de 6 de julio de 2006, de la Dirección General de Calidad Ambiental, por la que se otorga a la Sociedad Agraria de Transformación nº 3.554 con denominación «La solaneta», la autorización ambiental integrada para el complejo avícola de gallinas de puesta en el término municipal de Terrateig. [2006/9482].

(2) EDICTO de 4 de enero de 2005, por el que se hace pública la declaración de impacto ambiental del proyecto de Centro Metropolitano núm. 2 de Tratamiento Integral de Residuos Municipales, en el término municipal de Montcada i Reixac, promovido por la empresa Ecoparc del Besòs, SA (exp. BL2001 0373). (Pág. 1677).

explotacion avicolaLey de 5 de octubre del 2006 de los Países Bajos, referida al control de emisión de olores en Granjas dictada por el Ministerio de vivienda, territorio y Medio Ambiente de los Países Bajos.

 

Gracias a todos los que vean o escuche esta ley, que se haga saber que:

Hemos considerado deseable perfilar algunas reglas relativas a las decisiones para la autorización de granjas sujetas a la ley ambiental vigente, de tal forma que queremos contemplar la molestia por olores ocasionada por el tipo de acomodamiento de los animales usado en las granjas.

Nosotros, por tanto, habiendo escuchado al Consejo de Estado, y a resultas de la consulta a los Estados Generales, hemos aprobado y decretamos lo siguiente:

Artículo 1

Las siguientes definiciones aplican a este acto y las provisiones basadas en él:

Área de concentración: área de concentración sur o área de concentración Este tal y como se indica en el Anexo I del Acta de Fertilización, o un área designada como tal por una ordenanza municipal.

Acomodación animal: un espacio, cubierto o descubierto, en cual los animales se mantienen.

Factor de emisión de olores: emisión de olor por animal, establecida por decreto ministerial de acuerdo a la categoría del animal designado para este propósito.

Objeto sensible de olor: edificio, destinado a (y de acuerdo con su naturaleza) la ocupación como vivienda humana adecuadamente condicionado y que es usado de esta manera de una manera permanente (o comparable).

Molestia por olores: efectos de la emisión de olores en el medio ambiente.

Granja: establecimiento que pertenece a la categoría designada en el artículo 1.1, párrafo tercero del Acta de Gestión del Medio Ambiente y destinada a la cría, engorde, mantenimiento, comercio, transporte y pesado de animales.

Artículo 2

Ver versión en inglés del resto de artículos.

 

 

 

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  En México no existe una norma para evaluar la contaminación por olores. la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente establece que la regulación de la prevención de la contaminación por olores es facultad de la Federación. De acuerdo con dicha ley, la Secretaría de Salud debe estudiar el problema y proveer la vigilancia necesaria para determinar en qué momento se producen daños a la salud de la población por contaminación de olores.

  Las quejas llegan a la Secretaría de Salud a través de las direcciones de ecología de los municipios, de las agencias de protección ambiental de los Estados, o bien, a través de las oficinas correspondientes de la Profepa (Procuraduría Federal de Protección al Ambiente). A modo de ejemplo, el 3. 5% del total de denuncias recibidas en los años 2005/2006 durante los cuatro años de gestión de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) del Distrito Federal han estado relacionadas con la contaminación ambiental provocada por emisiones de olores asociadas a distintas fuentes.

  A este respecto, se muestra aquí un estudio interesante realizado por la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) del Distrito Federal, que pretende ser una aproximación para estudiar la Viabilidad de una Norma Ambiental para el Distrito Federal en Materia de Emisiones Contaminantes de Olores.

Algunos apuntes sobre la legislación de olores en México


El articulo 4° de la constitución de México, señala en su párrafo cuarto que: ”Toda persona tiene derecho a un medio ambiente adecuado para su desarrollo y bienestar”.

Por otra parte, la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (LGEEPA) señala, en su artículo 5°, como facultades de la Federación la regulación de la prevención de la contaminación ambiental originada, entre otras cosas, por olores perjudiciales para el equilibrio ecológico y el ambiente.

En el articulo 7° de esta ley, se indica que corresponde a los Estados, la prevención y el control de la contaminación generada por la emisión olores perjudiciales al equilibrio ecológico o al ambiente, proveniente de fuentes fijas que funcionen como establecimientos industriales, y, en su caso, fuentes móviles que no sean de competencia Federal.

A un nivel más particular, el artículo 151 de la Ley Ambiental del DF establece que: “Quedan prohibidas las emisiones de ruido, vibraciones, energía térmica, lumínica, gases, olores y vapores, así como la contaminación visual que rebasen las normas oficiales mexicanas y las normas ambientales para el Distrito Federal correspondientes (…) Los propietarios de fuentes que generen cualquiera de estos contaminantes, están obligados a instalar mecanismos para recuperación y disminución de vapores, olores, ruido, energía y gases o a retirar los elementos que generan contaminación visual”.