ALGUNAS CUESTIONES SOBRE LA GESTIÓN DE OLORES.

  En este pequeño apartado se responde a algunas preguntas que se plantean con frecuencia en las consultas realizadas a este medio.

  ¿Son los olores perjudiciales para la salud?¿Hay alguna legislación sobre olores en España?. Éstas y otras preguntas han sido planteadas a este medio por una periodista de un conocido periódico local. Hemos tratado de responder a estas cuestiones.

1. ¿Cómo está la legislación en el tema de los olores? ¿Está suficientemente regulado? Normalmente, 'mandan' las ordenanzas municipales, ¿no?


  La legislación con respecto a la contaminación por malos olores es amplia en una gran parte de países de Europa (Alemania, Holanda, Reino Unido, etc.). En España no existe en la actualidad legislación sobre contaminación por olores. La nueva Ley 34/2007, de 15 de noviembre, de calidad del aire y protección de la atmósfera, ni siquiera menciona la palabra “olores”. Además esta ley deroga el Decreto 2414/1961 o Reglamento de Actividades Molestas, Insalubres, Nocivas y Peligrosas (conocido como decreto RAMINP)*, que era la única legislación que abordaba de una manera directa la contaminación por olores. No obstante, ninguna de las normativas indicadas anteriormente establece límites de emisión de olores, por lo que hay una laguna legal que, permite a cualquier actividad generadora de malos olores, como por ejemplo un vertedero, emitir olores sin ningún tipo de control.

 La Comunidad Autónoma de Cataluña y la Comunidad Autónoma Valenciana están tramitando diferentes proyectos para regular la emisión de olores a un nivel parecido a lo legislado en Europa. A nivel estatal no existe marco normativo alguno, de tal forma que en la actualidad la única manera de regular la emisión de olores para actividades con denuncias por emisiones de olores es mediante las Autorizaciones Ambientales Integradas en el caso de actividades sujetas a alguno de los epígrafes de la Ley 16/2002.

  A nivel municipal, existen algunas ordenanzas municipales, principalmente en Cataluña que han establecido límites de emisión de olores.

2. ¿Es España un país especialmente "oloroso"?. Dentro del país, ¿qué ciudades presentan más problemas?


  El problema de la contaminación por olores es especialmente importante en España donde una mayor temperatura anual media con respecto al resto de Europa favorece la evaporación de sustancias olorosas. No se conocen sin embargo estudios que permitan comparar la incidencia de este problema con respecto a otros países de nuestro entorno.

  A partir de los datos del Censo de Población y Viviendas 2001 del Instituto Nacional de Estadística (INE) se concluye que el municipio mayor de 1000 habitantes en el que se percibe con mayor frecuencia este problema es Palma de Gandía (Valencia): el 92,5% de sus hogares declaran padecer contaminación o malos olores. Entre los municipios mayores de 20 mil habitantes, pasa a ser Rivas-Vaciamadrid (73%). Y entre las capitales de provincia, destaca Huelva, con un 48%, frente al 7% de Soria, en el otro extremo.

  Por último, entre las grandes urbes (las de más de medio millón de habitantes) la ciudad que percibe en mayor medida la contaminación por olores es Valencia (30,2%).

3. Más que el tema de las industrias, me interesa el asunto de los olores en el casco urbano, generalmente producidos por negocios. ¿Cuáles generan más problemas?


  El problema por olores en las grandes ciudades no sólo se limita a las emisiones de las grandes industrias. Pequeñas actividades como por ejemplo los restaurantes  pueden ser fuente de numerosas molestias. De hecho la mayor parte de las denuncias que se reciben en la web de olores.org se refieren a este tipo de problemas. En muchas ocasiones aun tomando medidas correctoras (distancias a ventanas/huecos, caudales, sistemas de depuración, etc.) de acuerdo con la Ordenanza particular de Medio Ambiente del Municipio correspondiente, se siguen produciendo innumerables denuncias.

En gran parte de los casos, los depuradores de humos no cuentan con un certificado de reducción de olores realizado por laboratorio olfatométrico acreditado, por lo que los rendimientos de reducción de olores no están garantizados. En otros casos una mala gestión de este tipo de actividades, por ejemplo dejando puertas o ventanas abiertas, puede generar emisiones descontroladas de olores.

4. ¿Qué olores pueden ser perjudiciales para la salud?


  En general, cualquier olor es perjudicial para la salud en el momento que afecte a la vida de las personas que los sufren. Hay algunos estudios que han estudiado la afección a la salud de la contaminación por olores. Así por ejemplo, el Centro Médico de la Universidad de Duke, en un estudio patrocinado por la Agencia de Protección del Medio Ambiente de Estados Unidos, demostró que los olores de determinadas actividades pueden provocar(1):

  •     molestias respiratorias (congestión de pecho, falta de aliento, tos, flemas)
  •     problemas gastrointestinales (nausea, vómito, diarrea, perdida de apetito)
  •     irritaciones (ojos rojos, garganta congestionada, boca seca, etc)
  •     efectos psicológicos (ansiedad, insomnio, pérdida de concentración, nerviosismo)
  •     dolores de cabeza
  •     fiebre
  •     fatiga.


  Además hay determinados compuestos conocidos como Compuestos Orgánicos Volátiles muy relacionados con los olores que son perjudiciales para la salud. Una gran parte de las emisiones de estos  compuestos está regulada por el Real Decreto 117/2003 y el 227/2006 en las actividades que usan disolventes como por ejemplo las Tintorerías. Asimismo hay Compuestos Orgánicos Volátiles clasificados como carcinógenos, mutágenos o tóxicos para la reproducción, en particular aquellos que según el Real Decreto 363/1995 tienen asignados frases de riesgo R45, R46, R49, R60, R61 y en menor medida la R40. Cualquier actividad que genere este tipo de gases, debe implantar un mayor control de sus emisiones.

* En aquellas comunidades autónomas que ya tengan legislación específica al respecto.


Referencias:


(1) Schiffmann SS, et al. Potential health effects of odor from animal operations, wastewater treatment, and recycling of byproducts. J Agromedicine. 2004;9(2):397-403

(2) Heaney CD., et al. Relation between malodor, ambient hydrogen sulfide, and health in a community bordering a landfill. Environ Res. 2011 Aug;111(6):847-52.

(3) Baldwin CM, Bell IR, Guerra S, Quan SF. Association between chemical odor intolerance and sleep disturbances in community-living adults. Sleep Medicine 5:53-59 (2004)

(4) Buck L., Axel R. A Novel Multigene Family May Encode Odorants Receptors: A Molecular Basis for Odor Recognition. Cell. Vol.65, 175-187. April 5, 1991.

(5) Dalton P. Cognitive Influence on Health Symptoms from Acute Chemical Exposure. Health Psychology Vol.18 No.6.579-590 (1999)

(6) Dalton P. Understanding the Human Response. How people sense, perceive and react to odors. BioCycle, November 2003.

(7) Steinheider. B. Environmental odours and somatic complaints. Zentralbl Htg Umweltmed, 1999.

(8) Sucker et al. Adverse effects of environmental odours: Reviewing studies on annoyance responses and symptom reporting. Water. Sci. Technol, 2001

(9) Rethage et. al., Körperliche Beschwerden im zusammenhang mit Geruchsbelästigungen im Wohnumfeld. Perspektiven fÜr eine systematische, effektive Erfassung, VDI, Gerüche in der Umwelt 2007.

(10) Environment Agency (2002) Assessment of Community Response to Odorous Emissions, R&D Technical Report P4-095/TR, ISBN 1 857059 247,(visitado el 29/10/2008).

(11)Shiffman S.S., E.A. Sattely Miller et al (1995). The Effect Of Environmental Odors Emanating From Commercial Swine Operations On The Mood Of Residents Nearby. Brain Research Bulletin, Vol. 37, Pages 369- 375.

 

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Carlos Nietzsche Diaz Jimenez

Carlos is the editor-chief of olores.org and has been in the odour world since 2001. Since then, Carlos has attended over 90 conferences in odour management, both national and international and authored a few papers on the subject. He has also organized a few international meetings and courses. Carlos owns a small company named Ambiente et Odora (AEO). He spends his free time with his wife and his twins, Laura and Daniel, and of course, writing on olores.org.

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