¿Cómo Instalar un Sistema de Gestión de Olores?

andresen   Los problemas de olores ambientales pueden ser muy molestos y agotadores para todos los involucrados: para la empresa responsable de la emisión de olores, para las personas que sufren la exposición al olor en su medio ambiente y para las autoridades responsables de mantener un entorno laboral y vital bien equilibrado.

   La percepción del olor es muy personal, subjetiva y volátil. Entre los factores influyentes, la memoria juega un papel importante. Muchas veces, los ciudadanos se quejan que no se las toma en serio y que hay una falta de comprensión (y a veces de conocimiento) sobre lo que ha sucedido en el pasado. Un proceso exitoso de gestión del olores requiere, por lo tanto, el acceso a un amplio conjunto de información relevante sobre el olor, así como una estrategia de comunicación eficaz para todas las partes interesadas.

 

Marc Andresen
mandresen@olfasense.com

Olfasense GmbH - Fraunhoferstraße 13 - 24118 Kiel

   Conflictos de interés: El autor declara que no existe conflicto de intereses.

   Editor académico: Carlos N Díaz.

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   Cita: Marc Andresen, 2017, ¿Cómo Instalar un Sistema de Gestión de Olores?, IV Conferencia Internacional sobres gestión de Olores y COVs en el Medio Ambiente, Valladolid, España, www.olores.org

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   ISBN: 978-84-697-7359-8

   Palabras clave: Sistema de gestión de olores, cronograma, impacto de olores, observaciones, quejas, meteorología, sensores.

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 Resumen

   Los problemas de olores ambientales pueden ser muy molestos y agotadores para todos los involucrados: para la empresa responsable de la emisión de olores, para las personas que sufren la exposición al olor en su medio ambiente y para las autoridades responsables de mantener un entorno laboral y vital bien equilibrado.

   La percepción del olor es muy personal, subjetiva y volátil. Entre los factores influyentes, la memoria juega un papel importante. Muchas veces, los ciudadanos se quejan que no se las toma en serio y que hay una falta de comprensión (y a veces de conocimiento) sobre lo que ha sucedido en el pasado. Un proceso exitoso de gestión del olores requiere, por lo tanto, el acceso a un amplio conjunto de información relevante sobre el olor, así como una estrategia de comunicación eficaz para todas las partes interesadas.

   Un sistema eficiente de gestión de olores debe tener en cuenta estos aspectos y debe ser capaz de recopilar y mostrar información relevante sobre los olores de varias fuentes de datos con el fin de proporcionar una visión holística de la emisión, la transmisión y el impacto. Esto no sólo apoya el proceso de validación de quejas sino que también ayuda a los operadores del sitio a identificar problemas potenciales en sus procesos operativos y a tomar decisiones de inversión más orientadas a las estrategias de reducción de olores.

   Con una gran cantidad de datos de diferentes fuentes que necesitan ser puestos en perspectiva y analizados, un diseño inteligente de información es crucial. Las relaciones espaciales y temporales de los datos necesitan ser entendidas y fácilmente puestas en perspectiva para obtener información valiosa de los datos para el proceso de gestión de los olores. Con el fin de que el esfuerzo de la comunicación de múltiples actores sea el mínimo, todas las actividades relevantes de gestión de olores pueden ser agilizadas en un sistema centralizado.

   Proporcionar acceso restringido y específico al usuario a la información relevante en el sistema, puede ayudar a mantener adecuadamente informadas a todas las partes implicadas y crear confianza a través de un proceso de gestión de olores transparente y rastreable.

 

1 Introducción

   Los olores ambientales pueden causar situaciones de quejas relevantes. Estos afectan negativamente las relaciones entre las industrias emisoras de olores, los residentes viviendo en las proximidades del sitio y las autoridades locales, a quienes se les pide tomar medidas para resolver la situación y encontrar un buen equilibrio entre el entorno laboral y vital. En la mayoría de los casos, los residentes envían sus quejas directamente al acusado, pero si esto repetidamente no resulta en acciones o mejoramientos reconocibles, presentarán las quejas a sus autoridades locales.

   El desafío para la industria, así como para las autoridades locales es determinar si una queja es válida y si puede ser rastreada desde la industria. La creación de un sistema de gestión de olores puede ayudar a lograr esto, mientras que distribuye el nivel adecuado de información a todas las partes implicadas.

   La percepción del olor está estrechamente relacionada con las emociones y puede influir en los estados psicológicos y fisiológicos. (Kadohisa, 2013). Por lo general, la percepción de los olores es muy personal, subjetiva y volátil. Por lo tanto, una validación fiable de la queja es en muchos niveles importante para las industrias. Las industrias están interesadas en no ser acusadas por quejas de olores que no vienen de sus sitio. Pero no hay que entender una queja de olores únicamente como una amenaza potencial. ¿En qué circunstancias las quejas pueden tener un valor para la industria?

  En comparación con otros datos que pueden utilizarse para evaluar el impacto de olores, como los sensores, el modelado de dispersión o las inspecciones de campo, una queja de olor es ante todo una indicación gratuita de un posible impacto en un lugar determinado en un momento determinado. Una vez validada, una queja también puede proporcionar información valiosa para los operadores del sitio, por ejemplo, que los procesos operativos regulares pueden potencialmente causar impactos de olores en los alrededores bajo ciertas condiciones meteorológicas. Basándose en esta información, los operadores pueden revisar el desempeño de sus tecnologías y sus estrategias de reducción de olores para optimizar los procesos. Además, los problemas de olores pueden indicar que existe un estado de proceso irregular o que había ocurrido un incidente. Esto permite a los operadores del sitio verificar posibles incidentes y irregularidades del proceso que también podrían tener otras relevantes influencias negativas en las operaciones del sitio.

   Otro beneficio, a menudo subestimado, de recibir una queja de olores es que ofrece la oportunidad de establecer un proceso de comunicación con el reclamante. Comunicar activamente al reclamante y mostrar qué se toman medidas para validar la queja, puede ayudar a mejorar la comprensión de los ciudadanos sobre los impactos de olores y a generar confianza. En la gestión de conflictos se considera ampliamente como sentido común, que la comunicación abierta y respetuosa es una clave importante para resolver los conflictos. Con respecto a la gestión de olores, la comunicación es todavía demasiado descuidada. Debido a la falta de capacidades de validación, los esfuerzos principales se ponen en la lucha contra o, incluso peor, en ignorar las quejas. Este comportamiento lleva a posiciones cerradas entre los residentes y las industrias, creando aún más tensión en su relación y intensificando los conflictos cada vez más. Un proceso de validación de quejas basado en hechos, junto con un proceso de información y comunicación transparente, puede, en cambio, resultar en una mejor relación entre las industrias y los ciudadanos cuando se demuestra el respeto mutuo y la buena voluntad.

 

2 Instalar un sistema de gestión de olores

   Antes de describir cómo se puede instalar un sistema de gestión de olores, es importante destacar los elementos básicos que dicho sistema debe cubrir. A diferencia de un Sistema de Monitoreo de Olores, que generalmente se enfoca en el monitoreo interno de procesos y alertas, se supone que un Sistema de Gestión de Olores también ofrece capacidades de comunicación y generación de informes para diferentes grupos de interesados. Idealmente, debe funcionar como una herramienta que apoya el proceso completo de gestión de olores de adelante hacia atrás. Debe ofrecer a los ciudadanos la oportunidad de presentar sus quejas directamente al sistema. También debe apoyar a los operadores del sitio en el seguimiento de las quejas de manera efectiva mediante la oferta de información relevante para el proceso de validación de la queja y debe ayudar a comunicar los resultados de validación a los ciudadanos.

   Con el fin de establecer eficazmente un sistema de gestión de olores es importante comprender qué tipo de información se puede utilizar para apoyar el proceso de la gestión de olores. A diferencia de otros parámetros medioambientales, tales como niveles de ruido, niveles de polvo o un índice de calidad del aire, para los que hay disponibles tecnologías de sensores altamente selectivas y sensibles, las narices electronicas (eNoses) y los sensores de odorantes no suelen ser suficientemente selectivos o sensibles para validar o invalidar claramente las quejas de olores. Además, los sensores casi nunca se localizan en la ubicación de impacto de la queja. Peter Boeker describió los principales retos de las tecnologías disponibles de sensores que se usan en eNoses en su publicación "On 'Electronic Nose' method" (Boeker, 2014).

   Aunque la tecnología de sensores estacionarios, sin duda, puede proporcionar información valiosa para el proceso de gestión de olores, es importante tener una visión más holística de la situación individual de quejas. Esto requiere incluir toda la información relevante posible que puede apoyar la gestión de olores y el proceso de validación de quejas. Havlik et. al. describen el concepto de "Web de observación" en su publicación " From Sensor to Observation Web with Environmental Enablers in the Future Internet ". (Havlik et al., 2011)

M Andresen
Fig.1: El triángulo tecnológico muestra la combinación de datos observacionales de tres fuentes - sensores, modelos y ciudadanos.

   Cuando este concepto se aplica en un sistema de gestión de olores, las observaciones basadas en los ciudadanos podrían ser, por ejemplo, las quejas de olores de los ciudadanos o los resultados de las inspecciones de campo viniendo de evaluadores de olores entrenados. Las observaciones basadas en sensores pueden venir de estaciones meteorológicas locales, eNoses o sistemas de sensores de odorantes. Las observaciones basadas en modelos se pueden integrar a través de modelos de dispersión y de feeds meteo en línea. Se puede obtener más información de fuentes de olores o procesos de operación, si están disponibles. La combinación de los datos disponibles de estas fuentes puede proporcionar una visión holística a través del lado de la emisión, la transmisión y el impacto, lo que permite una mejor comprensión de las posibles relaciones de causa y efecto.

   Un desafío que viene junto con una cantidad creciente de datos disponibles para el análisis es poner varios conjuntos de datos en perspectiva, para obtener información valiosa de los datos disponibles. Las dimensiones relevantes para analizar los datos son el tiempo y la ubicación, lo que permite a los operadores del sitio averiguar qué sucedió, dónde y cuándo. Los conjuntos de datos también pueden tener características diferentes con respecto a la dimensión del tiempo. Una queja de olores es un evento único en un momento determinado, mientras que las lecturas de sensores son normalmente flujos continuos de datos. Y un proceso operativo puede tener un inicio y una hora de finalización definida. Con el fin de poner estos datos en perspective, no es suficiente mostrar todos los datos de un período determinado en un mapa de un sistema SIG, ya que no puede dar la relación temporal completa de los conjuntos de datos. A fin de comprender plenamente las posibles relaciones de causa y efecto, los datos también deben examinarse y analizarse en el tiempo.

    Esto puede lograrse visualizando todos los canales de datos en una línea de tiempo sincronizada, permitiendo a los usuarios ver los datos desde una perspectiva de tiempo mientras también ven los datos desde una perspectiva espacial en el mapa.

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Fig. 2: Visualización de las observaciones de sensores, de seres humanos y de modelos en un mapa (información espacial) y en una línea de tiempo (información temporal)

   Los beneficios de esta forma de mostrar datos en vez de sólo tener la información espacial es que las relaciones de causa y efecto entre los conjuntos de datos son mucho más fáciles de identificar cuando se presentan visualmente en una escala temporal. Por ejemplo, las quejas recurrentes que sólo se producen en ciertas condiciones meteorológicas y ciertos procesos operativos pueden vincularse fácilmente a estas condiciones. Esto permite a los operadores del sitio re-programar los procesos, si es posible, o tomar mejores decisiones estratégicas de inversión en tecnologías de reducción de olores para fuentes o procesos individuales. La entrada de quejas en el sistema de gestión de olores permite a los usuarios simplemente viajar de vuelta al momento de la queja y tener toda la información importate a mano para validar la queja a primera vista, haciendo posible una validación y comunicación rápida.

   El Sistema de Gestión de Olores también debe ser capaz de proporcionar capacidades de elaboración de informes personalizados para diferentes grupos de interesados, ya que un ciudadano puede requerir sólo un subconjunto de información sobre su queja, en comparación con los operadores del sitio o la administración de la planta.

   La distribución de información a diferentes grupos de partes interesadas puede simplificarse cuando el sistema de gestión de olores está basado en la web. Un sistema centralizado accesible desde cualquier lugar a través de un navegador web debe ofrecer cuentas de usuario con acceso restringido para todos los interesados. Puede proporcionar formularios para registrar quejas directamente al sistema y permitir el acceso a información específica de los interesados, como el estado y los resultados del proceso de validación de quejas. Esto también puede reducir la necesidad de una comunicación mutli-canal activa a través de llamadas telefónicas, correos electrónicos o cartas al tiempo que permite un proceso de seguimiento transparente y rastreable.

 

3 Conclusiones

   Los sistemas de gestión de olores deben cubrir varios elementos básicos para eficazmente apoyar el proceso de gestión de olores. Estos elementos consisten en capacidades de comunicación, monitoreo, análisis y generación de informes. La comunicación desempeña un papel importante en este proceso, ya que una queja de olores es una situación emocionalmente estresante para los ciudadanos afectados y la comunicación es una clave importante para evitar una escalada del conflicto.

   Los procesos de información y comunicación abiertos y transparentes pueden ayudar a crear confianza entre la industria y los ciudadanos. Las quejas de olor pueden tener un valor real para la industria cuando son validadas porque pueden ayudar a los operadores del sitio a mejorar la comprensión de los procesos operacionales y sus impactos en los alrededores bajo condiciones específicas. A través de la validación de las quejas y el conocimiento de las circunstancias en las que pueden producirse los impactos de los olores, los operadores del sitio pueden optimizar los procesos y tomar decisiones más decididas sobre la inversión en tecnologías y estrategias de reducción.

    Una validación fiable de las quejas requiere incluir la información de muchas fuentes diferentes para lograr una visión holística a través de la emisión, la transmisión y el impacto. Para analizar de manera eficiente varios conjuntos de datos, es importante examinar las relaciones especiales y temporales de los datos. Las relaciones temporales en los conjuntos de datos se pueden entender fácilmente cuando los datos pueden mostrarse juntos en una línea de tiempo. Cuando se configura como un sistema basado en la web, un sistema de gestión de olores también se puede utilizar para agilizar la comunicación y la presentación de informes entre los diferentes grupos de partes interesadas, facilitando aún más el proceso de gestión de olores para los operadores del sitio.

 

Referencias

   Boeker, P. 2014. On 'Electronic Nose' methodology, Sensors and Actuators B: Chemical, p.3 ff.

   Havlik, D. et. al. 2011. From Sensor to Observation Web with Environmental Enablers in the Future Internet, Sensors 11, p.3881

   Kadohisa, M. 2013. Effects of odor on emotion, with implications. Frontiers in System Neuroscience, Volume 7, Article 66, p.3

 

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