Control del olor

Balfagon   La utilización de carbón activo ha sido y sigue siendo práctica habitual en las instalaciones de desodorización, por ser una de las tecnologías que requieren menor inversión inicial, a la vez que poco mantenimiento. La coyuntura actual, en la que el precio de esta materia prima está subiendo incesantemente, ha provocado la búsqueda de nuevas alternativas de adsorbentes químicos que permitan eliminar o minimizar el uso de carbón activado, manteniendo o incluso mejorando las prestaciones de los mismos.

   En el presente estudio se pretende dar a conocer las alternativas al carbón activado y comparar la eficiencia de filtración, tanto en capacidad como en velocidad de reacción, en base al Sulfuro de Hidrógeno, así como sus características físicas. Asimismo, se compararán las huellas de carbono de cada tipo de adsorbentes que se están utilizando.La subida de precios del carbón está siendo debida, fundamentalmente, al coste de las actuaciones que realizan los países de origen para mejorar el medio ambiente y el coste de transporte.

37 001  Los compuestos orgánicos volátiles (COV), que se encuentran habitualmente en la atmósfera, son compuestos olorosos con efectos negativos para el ser humano y el medio ambiente. Se ha demostrado que los COV y los olores emitidos por fuentes industriales son compuestos peligrosos y molestos que pueden causar efectos negativos en los seres humanos y el medio ambiente.

   Por ello, el control de estos compuestos es una acción clave por parte de los responsables de la planta para evitar quejas e impactos negativos. En este estudio, se implementaron microalgas y bacterias en un fotobiorreactor tubular vertical para la biodegradación de tolueno, utilizado como COV modelo. Se eligió la cepa Chlorella vulgaris como plataforma fotosintética debido a su alta adaptabilidad a condiciones ambientales adversas.

42 003   La estación depuradora de aguas residuales (EDAR) de Torredembarra, situada en la provincia de Tarragona (España), ha sufrido durante años notables problemas de emisión de olores, sobre todo durante la temporada de verano. En los últimos años, el tratamiento de los olores en la EDAR se basaba en una serie de sistemas biológicos y físico-químicos, que generaban importantes costes de explotación y cuya eficacia fluctuaba, sobre todo en la época estival.

   Con el fin de mitigar estos eventos de emisión de olores, se desarrolló un plan de reestructuración integral para todo este sistema de tratamiento. Se evaluaron los índices de emisión de los principales compuestos olorosos en todos los puntos críticos de la EDAR durante distintas épocas del año. A continuación, se confinaron las zonas de emisión de olores más relevantes y se trató el aire del espacio de cabeza en una serie de filtros biotrickling nuevos y readaptados.

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